Desde la foto de tu menú hasta la caja del día, las cotizaciones y el copiloto que te dice a quién escribirle. Veci empieza simple y crece contigo: lo que no usas no te estorba.
Lo que entra, lo que cobras y lo que tienes que hacer hoy, en un solo lugar.
No tienes que revisar clientes, agenda, inventario y cobros uno por uno. Veci reúne lo importante de tu negocio y pone primero lo que necesita tu atención. No es IA: son reglas sobre tus propios datos. Debajo ves lo que importa en cifras: lo que vendiste, lo que falta por hacer y la plata que Veci te ayudó a recuperar.
Ya lo hiceMañanaNo aplica
Seis cosas que piden una decisión, en orden: la cita en media hora sin confirmar, el anticipo que falta, la factura por hacer, la caja sin cerrar.
Cada acción te lleva a donde se resuelve. Si la situación cambia, vuelve sola.
Bodega ve inventario; caja ve pedidos, fiado y la caja del día. El dueño lo ve todo.
El menú cambia según tu negocio: la tienda ve Pedidos, Mostrador y Caja; el salón, Agenda y Clientes; el técnico, Visitas y Cotizaciones; el consultorio, Pacientes. Y crece con lo que usas: lo que no usas no te estorba. Lo demás queda en «Más».
Con «+ Nuevo», arriba en todas las pantallas, anotas un pedido, una cita, una venta, un gasto o una cotización sin buscar dónde.
Escribe un nombre, un WhatsApp, el número de un pedido o el serial de un equipo, y aparece junto, sin saber en qué pantalla está.
Todo lo que entra queda en un solo libro: anticipos, pagos, abonos, propinas y devoluciones, cada uno con su método.
Al terminar, tocas cómo pagó: efectivo, Nequi, Bre-B o tarjeta (tu datáfono). Queda cobrado lo que faltaba después del anticipo.
Una parte ahora y el resto después con otro método. La propina va aparte y es de quien atendió.
Termina la cita sin cobrar y queda en «Por cobrar» hasta que pague. Veci te avisa del fiado que ya puedes recordar.
Todo o una parte, con método y motivo, nunca más de lo que recibiste. Solo el dueño las hace.
Agenda en un paso lo que se repite y vende planes mensuales.
«Martes y jueves por 8 semanas» en un paso. Veci te muestra qué fechas caben antes de agendar y te avisa cuándo ofrecer la siguiente.
«Club: 2 cortes y 1 barba al mes». Tus socios reservan con sus beneficios, Veci los descuenta solo y te avisa a quién cobrarle la renovación.
Yoga para 8 o un taller para 12: cada turno dice «Quedan N» y se cierra al llenarse.
Minutos para preparar y limpiar entre citas, y unas horas bloqueadas con su motivo sin cerrar el día entero.
Plomeros, técnicos de aires, contadores, abogados y arquitectos.
Con número, vencimiento y anticipo. Sabes si tu cliente ya la vio, la aprueba con un toque y el anticipo queda en tu caja.
Diagnóstico, materiales que se descuentan del inventario y garantía con fecha. Tu cliente recibe su constancia por WhatsApp y Veci te avisa cuándo ofrecerle el mantenimiento.
La nevera, el aire o la motobomba con marca, modelo y serial, y todo lo que se le ha hecho.
La consulta de $100.000 que puede traer un proyecto grande: en conversación, propuesta enviada, ganada o perdida, con la fecha para volver a escribir.
Lo que entró, menos lo que te costó lo que vendiste y lo que gastaste. Es un resultado aproximado, no es contabilidad.
A quién le debes y para cuándo, con la factura o remisión de cada compra y sus abonos.
Arriendo, servicios, sueldos, transporte. Veci te recuerda los fijos del mes que faltan.
La cuenta del mes y lo que la hace menos exacta, como ventas sin costo anotado.
Publicas en minutos y tus clientes piden o reservan sin instalar nada.
Sin plantillas que armar a mano ni curso de tecnología.
Subes una foto de tu menú o tus servicios y la IA arma tu catálogo con productos y precios. Tú solo revisas y publicas.
Una página con tu marca, tus productos y tu nombre — no un perfil genérico dentro de una app de terceros.
Catálogo con carrito para comida y productos, o agenda con horario para peluquerías, spas y talleres. Tú eliges cuál usar.
Agrega, quita o cambia precios de productos desde tu panel, sin depender de nadie más para publicar un cambio.
Veci le pone a tu página el estilo de tu línea de negocio. Los datos y la forma de pedir o reservar son los mismos; cambia cómo te ve tu cliente.
Toldo de colores y carta. Para comida, panaderías y tiendas.
Un arco como el espejo del salón y letra cálida; tu equipo va antes que los servicios. Para peluquerías, barberías, uñas, spa y entrenadores.
Membrete clínico limpio y «Agenda tu cita». Para odontología y salud.
Membrete de papelería y consultas numeradas: «Agenda una consulta». Para abogados, contadores y arquitectos.
Cinta métrica y lista tipo orden de trabajo: «Pide una visita». Para técnicos a domicilio.
Vitrina con foto grande y el precio en una etiqueta colgante. Para ropa, cosmética y artesanías.
Sube tu logo, elige la letra de los títulos entre cinco, pon el color exacto de tu marca y cambia de estilo. En todos los planes escribes tu «Quiénes somos» y tu credencial.
Planes Barrio y ProDos modos, un mismo copiloto: usa el que le queda a tu negocio.
Catálogo con carrito, para negocios que venden productos.
Agenda con horario, para negocios que atienden por cita.
El pedido empieza y termina donde tu cliente ya está.
Tu cliente arma el carrito y el pedido llega listo, con productos y cantidades, directo a tu WhatsApp.
Tu cliente paga con tu llave (celular, cédula o correo) en menos de 20 segundos, sin comisión de tarjeta.
Además de Bre-B, aceptas transferencia por comprobante o pago contraentrega — tú decides qué métodos ofrecer.
Ve todos tus pedidos ordenados por estado — nuevo, confirmado, entregado — sin perder ninguno entre mensajes de texto.
Lo que vendes, como lo vendes de verdad.
El término de la carne, el sabor o las adiciones con su precio. El pedido y la comanda dicen lo que eligió.
Cada variante con su inventario y su precio. Lo que no queda se ve tachado.
Desayunos hasta las 11 y almuerzo desde las 12. Fuera de hora no se pueden pedir.
Qué entró, qué salió y cuánto queda; mermas, conteos y lo que se está acabando. Compras por paca y vendes por unidad.
Con el historial de cada cliente, Veci te dice cuándo volver a escribirle.
Guardar contactos no es fidelizar. Esto es lo que hace todos los días.
Compara cada cliente contra su propio ritmo habitual de compra, no contra un promedio genérico.
Redacta el texto listo para enviar — tú decides si lo mandas tal cual o lo ajustas antes.
El botón abre la conversación con el mensaje ya escrito, listo para enviar sin copiar y pegar.
Según el ritmo de cada cliente («manicure cada 21 días»), te dice a quién le toca volver y le escribe nombrando lo que compró. Y calcula la plata que recuperaste con esos mensajes.
Búscalo por nombre o por los últimos dígitos de su WhatsApp.
Cuántas veces ha venido, cuánto ha gastado, cuándo fue la última vez y su historia en orden. Desde ahí le escribes o le anotas algo.
Sus citas, sus bonos, lo que debe y volver a pedir con un toque. Sin apps ni contraseñas.
Tu cliente la pide al comprar con sus datos. Si usas Alegra, la emites con un toque; si no, copias los datos a tu facturador.
El pedido de WhatsApp, la llamada o la cita en persona, con su origen. Lo que anotas no cuenta en el límite de Gratis.
Todo esto viene incluido en los tres planes, desde Gratis. También tienes un programa de referidos: invita a otro negocio y gana 30 días de Veci cuando pague su primer plan.
Códigos por porcentaje o monto fijo, con mínimo de compra o solo para el primer pedido. Se validan solos en el carrito.
Cada compra suma un sello; al completarla, tu cliente gana el premio que definas. Se ve en la confirmación y en tu tienda.
Solo opina quien te compró. Con 3 reseñas o más, tu tienda muestra el promedio y lo que dicen tus clientes.
Arma combos con tus propios productos y descuenta el ahorro real. Tu tienda destaca sola lo que más se vende.
Define una tarifa por barrio y un pedido mínimo. Tu cliente ve el costo exacto antes de confirmar.
Marca cuántas unidades tienes o que algo se acabó por hoy. Tu tienda nunca deja pedir lo que no tienes.
Para negocios de citas: vende bonos de varias sesiones a un precio y se van descontando solas al agendar.
Cuadra el día sin hojas sueltas: cuánto vendiste, por qué medio y qué falta por cobrar.
Cuando cambia el estado de un pedido o una cita, el panel te deja el mensaje escrito para tu cliente y lo envías con un toque.
Equipo con funciones, varias sedes y oportunidades. Veci no te queda chico.
Veci no te queda chico si tu negocio crece.
Si abres un segundo local, cada uno tiene su propia tienda, catálogo y horario — sin crear una cuenta nueva ni perder tu historial. Incluido en el plan Pro: hasta 3 sedes, y $19.900/mes por cada sede adicional.
Invita a tu equipo y elige qué hace cada uno: recepción, profesional (solo sus citas), caja o bodega. Cada quien entra directo a lo suyo y solo ve las sedes que le tocan; los anticipos los confirma solo el dueño.
Llega un pedido o una cita nueva y te enteras al celular, sin tener que dejar la pantalla abierta todo el día.
Arrancas en el plan Gratis con lo esencial y subes de plan cuando tu negocio lo pida. Sin tarjeta.
Lo que pagas por empezar
Total para empezar$0